La semana pasada te contamos qué es VeriFactu y por qué afecta a todo bar o restaurante que emita facturas en España. Si ya tienes claro el “qué” y el “por qué”, toca hablar del “cómo”: esta es la guía práctica para adaptar el TPV de tu negocio de hostelería antes de que se acabe el plazo, el 1 de enero de 2026.
Paso 1: Habla con tu proveedor de TPV, cuanto antes
Es el primer paso y el más importante. No todos los proveedores van al mismo ritmo, y algunos ya ofrecen la actualización a VeriFactu mientras otros aún están desarrollándola. Pregunta directamente: ¿está mi sistema adaptado?, ¿en qué fecha lo estará?, ¿qué tengo que hacer en mi TPV para activarlo? Cuanto antes tengas esta respuesta, antes podrás planificar el resto de pasos.
Paso 2: Revisa el contrato de mantenimiento de tu TPV
No asumas que la actualización está incluida. Algunos contratos de mantenimiento cubren automáticamente las actualizaciones normativas del software; otros las facturan como un cambio de versión o un nuevo módulo. Revisa las condiciones y, si hace falta, negocia con tu proveedor antes de que el plazo apriete y pierdas margen de negociación.
Paso 3: Forma a tu equipo de sala y caja
VeriFactu no es solo un cambio de software: cambia procedimientos que tu equipo repite decenas de veces al día. Con el nuevo sistema:
- Ya no se puede anular un ticket y volver a emitirlo con otro importe sin dejar rastro.
- Cualquier corrección exige un procedimiento formal dentro del propio TPV.
- Cada factura queda encadenada a la anterior mediante un hash, así que los errores hay que resolverlos con el procedimiento correcto, no “por encima”.
Dedica una sesión breve a explicar estos cambios antes de que entren en vigor, para evitar bloqueos en caja en pleno servicio.
Paso 4: Diferencia bien tickets y facturas completas
Recuerda la regla básica: al consumidor final no estás obligado a emitirle una factura completa salvo que la pida expresamente; a un empresario o profesional, sí. Revisa con tu equipo en qué casos se solicita habitualmente una factura completa (comidas de empresa, eventos, proveedores) y asegúrate de que el TPV está configurado para generarla correctamente, con su código QR de verificación.
Paso 5: Decide entre VeriFactu y el sistema no verificado
La normativa contempla la posibilidad de operar con un sistema no verificado que no envíe los registros a la Agencia Tributaria en tiempo real, frente a la opción VeriFactu, que sí permite ese envío automático. Para la mayoría de bares y restaurantes, optar por VeriFactu simplifica la relación con la AEAT a largo plazo, aunque conviene valorarlo con tu asesor fiscal según el volumen y tipo de negocio.
Paso 6: No dejes la adaptación para el último momento
Parece obvio, pero es el error más repetido: esperar a diciembre para mover ficha. Entre la respuesta del proveedor, la actualización del sistema, la revisión del contrato y la formación del equipo, el proceso completo puede llevar semanas. Empezar ahora es la diferencia entre una transición tranquila y una carrera de última hora.
Checklist rápido antes del 1 de enero de 2026
- ☐ Confirmado con el proveedor que el TPV está o estará adaptado a VeriFactu.
- ☐ Revisado el contrato de mantenimiento y su cobertura sobre esta actualización.
- ☐ Equipo de sala y caja informado sobre el nuevo procedimiento de anulaciones y correcciones.
- ☐ Configuración revisada para diferenciar correctamente tickets y facturas completas con QR.
- ☐ Decisión tomada, junto con tu asesor fiscal, entre VeriFactu y sistema no verificado.
- ☐ Adaptación completada con margen antes del plazo, no en los últimos días de diciembre.
Recuerda que las sanciones por no adaptarse —o por manipular registros con un sistema no homologado— pueden superar los 50.000 euros, así que este es uno de esos cambios normativos que conviene tomarse en serio desde ya. Si necesitas ayuda para revisar cómo VeriFactu afecta a la operativa digital de tu restaurante, en Markho podemos ayudarte a poner en orden esa parte del negocio.

