VeriFactu en hostelería: qué es y cómo afecta a bares y restaurantes

Camarero utilizando un terminal TPV en un restaurante

Si trabajas en el sector de la hostelería seguro que has empezado a escuchar el nombre VeriFactu en boca de tu gestor, tu proveedor de TPV o incluso de otros compañeros del sector. No es una moda pasajera: es una obligación legal que va a cambiar la forma en que bares y restaurantes emiten y registran sus facturas, y el plazo para adaptarse ya tiene fecha.

¿Qué es VeriFactu y por qué afecta a todo el sector?

VeriFactu es el sistema regulado por el Real Decreto 1007/2023 que busca garantizar la integridad de los registros de facturación. En la práctica, su objetivo es sencillo de entender: eliminar la posibilidad de manipular o borrar facturas una vez generadas. Cada factura queda vinculada a la anterior mediante un hash encadenado e inmodificable, de forma que cualquier alteración posterior deja rastro.

Esto afecta directamente a bares, restaurantes y cualquier negocio de hostelería que emita facturas, precisamente porque este sector se caracteriza por un volumen muy alto de operaciones diarias: comandas, tickets, facturas a proveedores, facturas a empresas que celebran eventos o comidas de trabajo, etc.

¿Cómo afecta VeriFactu a un bar o restaurante en el día a día?

La normativa distingue entre dos situaciones muy habituales en cualquier local:

  • Consumidor final: no existe obligación de emitir una factura completa, salvo que el cliente la solicite expresamente.
  • Empresario o profesional: la obligación de facturar ya existía antes de VeriFactu, pero ahora exige un software homologado que cumpla con las especificaciones técnicas del sistema.

Esto significa que cualquier establecimiento que emita facturas —no solo tickets— debe asegurarse de que su TPV cumple con los requisitos técnicos de VeriFactu. Entre ellos:

  • Registro de alta por cada factura emitida.
  • Hash encadenado entre cada registro y el anterior.
  • Código QR en la factura para que pueda verificarse ante la Agencia Tributaria.
  • Posibilidad, opcional, de enviar los registros a la AEAT en tiempo real.

El fin de los “arreglos” en tickets y facturas simplificadas

Uno de los cambios que más va a notar el día a día de sala y caja es este: las facturas simplificadas (los tickets de toda la vida) también quedan registradas con una huella digital. Dicho de forma clara, ya no es posible emitir un ticket, anularlo sin dejar rastro y volver a emitirlo con un importe diferente.

No hay obligación de facturar cada consumición de forma individual, pero toda anulación deberá quedar registrada mediante un registro encadenado, y cualquier corrección exigirá un procedimiento formal dentro del propio sistema. Es un cambio de mentalidad más que un cambio técnico: la caja deja de ser un cuaderno que se puede tachar.

Plazos: la fecha que no puedes dejar pasar

Para las empresas que no tengan la consideración de gran contribuyente —la inmensa mayoría de bares, restaurantes y negocios de hostelería independientes o de pequeña cadena—, la adaptación es obligatoria antes del 1 de enero de 2026. Puede parecer que queda tiempo, pero adaptar un TPV implica coordinarse con el proveedor, revisar contratos y formar al personal, y esos procesos suelen tardar más de lo previsto.

¿Qué pasa si mi TPV no está adaptado a tiempo?

Las sanciones no son simbólicas: pueden superar los 50.000 euros. Se penaliza especialmente el uso de software no adaptado, la manipulación de registros y cualquier práctica que impida la generación correcta de los datos exigidos por VeriFactu. Y conviene tener claro un matiz importante: la normativa aplica a todos los autónomos y empresas que emiten facturas en España, sin importar su tamaño, sector o volumen de ingresos.

Por dónde empezar

Antes de entrar en pánico, la buena noticia es que la adaptación es perfectamente abordable si se planifica con margen. Como primer paso:

  1. Consulta con tu proveedor de TPV si tu sistema ya está adaptado o tiene fecha prevista para estarlo.
  2. Revisa el contrato de mantenimiento de tu TPV: puede incluir (o no) la actualización a VeriFactu.
  3. Empieza a informar a tu equipo de sala y caja de que el procedimiento con tickets y anulaciones va a cambiar.

La próxima semana, en Markho, publicaremos una guía práctica paso a paso para acompañar a bares y restaurantes en todo el proceso de adaptación a VeriFactu antes de que acabe el plazo. Si gestionas un negocio de hostelería, es el momento de empezar a moverse.

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